Apocalipsis 6:1 “Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.”
Apocalipsis 6:12-14 “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.”
Isaías 34:4 “Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército, como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de la higuera.”
Mateo 24:29 “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.”
Reflexión
En el libro de Apocalipsis, Juan tiene una interacción con los seres vivientes y esto va a desatar los sellos.
Los seres vivientes no son observadores pasivos. Están conectados directamente con el trono en la Raquia celestial, y cuando el Cordero abre los sellos, son ellos quienes proclaman: “Ven y mira.” Esta es una demostración del gobierno celestial en acción.
Cuando cae la falsa Raquia, porque buenos y malos todos tienen una estrella.
No solo los hijos de Dios tienen representación celestial. Los poderosos malvados también establecen su influencia en el ámbito espiritual. El enemigo creó una falsa Raquia donde operan principados, potestades y gobernadores de las tinieblas.
Cuando Dios va a traer un juicio sobre los poderosos de la tierra, literalmente enrolla los cielos.
Este no es lenguaje meramente poético. Es la descripción de un acto de juicio divino donde Dios remueve el firmamento espiritual que sostiene el gobierno malvado. Como lo hizo en Jerusalén en el año 70, cuando removió a todos los poderosos y malvados que estaban oprimiendo a Israel, así como a los hipócritas y fariseos.
El juicio sobre Jerusalén no fue solo destrucción física. Fue el colapso de un sistema espiritual completo. Las autoridades religiosas corruptas, los líderes opresores, los poderes que gobernaban desde una falsa autoridad, todos fueron removidos cuando Dios enrolló sus cielos.
Cuando el Señor enrolla los cielos, esos seres dejan de existir.
Su autoridad es cancelada. Su gobierno es destituido. Su influencia espiritual es anulada completamente. Las estrellas caen del cielo, el firmamento se enrolla como un pergamino, y todo el sistema que sostenía su poder colapsa.
Este es el juicio de Dios sobre toda estructura espiritual que se levanta contra Su verdad: no solo es derrotada, es completamente desmantelada. Los cielos que sostenían su gobierno son enrollados, y su existencia como autoridad es borrada.
Meditación para hoy
¿Reconozco que Dios tiene autoridad absoluta para remover todo gobierno malvado establecido en el ámbito espiritual? ¿Confío en que Él enrollará los cielos falsos que oprimen a Su pueblo?
Oración
Padre, reconozco que cuando traes juicio sobre los poderosos malvados de la tierra, literalmente enrollas los cielos que sostienen su gobierno.
Declaro que toda falsa Raquia establecida por el enemigo será removida, que las estrellas de los malvados caerán, y que su autoridad será completamente anulada.
Que Tu justicia prevalezca, que los opresores sean destituidos, y que Tu gobierno celestial verdadero se manifieste en la tierra.
Amén.
Bendiciones amados,
Ana Méndez Ferrell