1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”
Efesios 4:16 “De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”
Reflexión
Somos espíritu, somos alma y somos cuerpo y hay millones de interconexiones entre cada una de estas partes.
Por consecuencia de que nuestros cuerpos están tan devastados, muchas de estas conexiones están rotas. Cuando estas conexiones se rompen a causa del enojo, división, traumas, resentimiento, los ligamentos espirituales que conectan espíritu, alma y cuerpo también se rompen.
Un cuerpo bien concertado y unido depende de que todas sus coyunturas funcionen correctamente. Cuando las conexiones entre espíritu, alma y cuerpo están fragmentadas, la vida no fluye adecuadamente, la salud se deteriora, el poder de Dios no se manifiesta plenamente.
Necesitamos reconectar cada una de estas conexiones.
Dios quiere santificarnos por completo: espíritu, alma y cuerpo funcionando en perfecta unidad. Es importante entender esto y meditar en ello, porque la restauración de estas conexiones es fundamental para caminar en la salud y la vida divinas que ya nos pertenecen.
Meditación para hoy
¿Están las conexiones entre mi espíritu, alma y cuerpo intactas, o hay fragmentación causada por traumas, enojo o división? ¿Necesito reconectar estas partes de mi ser?
Oración
Padre, reconozco que soy espíritu, alma y cuerpo con millones de interconexiones.
Restaura todas las conexiones rotas por enojo, división, traumas y resentimiento.
Santifícame por completo, que mi espíritu, alma y cuerpo funcionen en perfecta unidad.
Reconecta cada ligamento espiritual para que Tu vida fluya sin obstáculos en todo mi ser.
Amén.
Bendiciones amados,
Ana Méndez Ferrell