Mateo 28:19-20 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”
2 Timoteo 2:2 “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”
Reflexión
La iglesia ha fallado grandemente porque ha querido darle todo a la gente en bandeja de plata.
Ha creído que hacer discípulos es traerles en bandeja de plata todo lo que deben creer y pensar: “Así vas a hablar y predicar, y no te salgas de estos parámetros porque de lo contrario te expulsan de la Iglesia.”
Al hacer esto no solo NO hemos creado discípulos sino que solo hemos creado gente adoctrinada.
Jesús no dijo “adoctrinen a todas las naciones.” Dijo “haced discípulos.” Un discípulo es alguien que aprende a ser guiado por el Espíritu, no alguien que memoriza un sistema de control religioso.
Gente adoctrinada que sus cuerpos están en un desastre y su vida espiritual tiene mucho que desear.
Porque la religión sin el Espíritu no produce vida. Produce conformidad externa sin transformación interna. Produce conocimiento sobre Dios sin conciencia de Su presencia. Y el resultado es visible: cuerpos enfermos, almas fragmentadas, vidas sin poder.
Meditación para hoy
¿Soy un discípulo guiado por el Espíritu o una persona adoctrinada siguiendo parámetros religiosos? ¿Mi vida refleja transformación genuina o solo conformidad externa?
Oración
Padre, no quiero ser gente adoctrinada sino un verdadero discípulo guiado por Tu Espíritu.
Rómpeme de sistemas de control religioso y enséñame a seguirte genuinamente.
Que mi vida refleje transformación real en espíritu, alma y cuerpo.
Amén.
Bendiciones amados,
Ana Méndez Ferrell