Versículos
Filipenses 3:8-10
“…y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor… a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección.”
Hebreos 11:7
“Por la fe Noé… condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”
Colosenses 3:1
“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.”
Reflexión
Nuestro tiempo necesita hombres y mujeres que vivan con entendimiento espiritual, personas cuya confianza esté firmemente establecida en Cristo y en la realidad de Su Reino. A lo largo de la Escritura vemos que Dios obra a través de aquellos que aprenden a caminar por fe, manteniendo su mirada en las promesas eternas más que en las circunstancias temporales.
La fe no es solamente creer ciertas verdades acerca de Dios; es vivir desde la realidad de lo que Cristo ha hecho. Por medio de Su muerte y resurrección hemos sido reconciliados con el Padre y llamados a una vida nueva. La fe nos permite apropiarnos de esa realidad y caminar conforme a ella, confiando en que nuestra vida está segura en Cristo.
Pablo comprendió que ninguna justicia producida por el esfuerzo humano podía compararse con la justicia que proviene de Dios por medio de la fe. Por eso consideró como pérdida todo aquello que pudiera impedirle conocer más profundamente a Cristo. Su mayor anhelo era experimentar el poder de la resurrección y vivir completamente unido al Señor.
La verdadera fe transforma nuestra manera de pensar, nuestras prioridades y nuestra forma de vivir. Cuando Cristo ocupa el centro de nuestra vida, comenzamos a mirar más allá de los sistemas cambiantes de este mundo y encontramos estabilidad en Su Reino. Allí descubrimos que nuestra esperanza no depende de las circunstancias, sino de Aquel que venció la muerte y reina para siempre.
Meditación para hoy
¿Estoy buscando conocer más profundamente a Cristo o solamente recibir Sus beneficios?
¿Mi confianza descansa en mis propios esfuerzos o en la justicia que viene por la fe?
¿Estoy viviendo desde la realidad de la resurrección y de la vida nueva que Cristo me ha dado?
Oración
Padre, gracias porque por medio de Jesucristo me has dado acceso a la justicia que proviene de la fe y a la vida nueva de Tu Reino. Gracias porque en Él encuentro una esperanza firme que no depende de las circunstancias de este mundo.
Ayúdame a conocerte más profundamente y a vivir cada día en el poder de la resurrección. Renueva mi mente para que valore a Cristo por encima de todas las cosas y fortalece mi fe para caminar conforme a Tu verdad. Que mi vida refleje la esperanza, la estabilidad y la confianza que solo pueden encontrarse en Ti. Amén.
Bendiciones amados,
Ana Méndez Ferrell